1811. Napoleón tiene cogido a España por las pelotas, bueno casi; solamente queda Cadiz, refugio del gobierno español, ciudad portuaria que se comunica aún con el mundo pero que vive asediada por las fuerzas francesas.
El perfecto escenario para una historia de Pérez-Reverte. Guerra, conspiraciones, pasiones, bajezas y crueldades... todo acariciado sutilmente por la brisa del mar.
| Cadiz |