La esperanza de los hombres parece menguar de un hilo puesto que la linea de reyes se ha quedado en Arathorn, hijo de Arador quien aún no posee un heredero. Aunado a esto, las fuerzas orcas se encuentran acechando continuamente a los herederos de Isildur, quemando aldeas y matando hombres, mujeres y niños.
El escenario parece perdido para los dúnedain pero es en los momentos de mayor oscuridad cuando las estrellas brillan con mayor intensidad...
